Alba Ferrer lleva seis años rematando los balones de Yaiza Mendoza, la colocadora y capitana de su equipo de voleibol en Tenerife.
Seis años de vestuario, de viajes y de duchas compartidas sin mirar.
Tiene un novio que la quiere, Jonay, una boda en junio y una madre en Valencia que ya ha reservado la alquería.
Antes de cada partido, Yaiza se arrodilla delante de ella y le ata las zapatillas. Siempre igual, desde el primer año. Hasta que un día Alba lo nota. Y ya no puede dejar de notarlo.
En la red, Yaiza se pone las manos a la espalda y hace las señas de bloqueo para su equipo. Pero hay una que no está en ningún libro de jugadas. Dos dedos y luego el puño. No significa nada. Y se la hace solo a ella.
Entre una concentración en las dunas de Corralejo, las mentiras de los martes y una liga que se decide en el último punto, Alba tendrá que elegir entre la vida que lleva años construyendo y la mujer que la conoce mejor que nadie.
Mientras tanto, Yaiza guarda una norma, la de no liarse nunca con una compañera, y una historia que nadie le ha contado.
Señas es una novela erótica entre dos mujeres, con mucha tensión sexual, escenas explícitas y un deseo que va subiendo de intensidad capítulo a capítulo. Es una historia de vestuario, de secretos y de todo lo que cuesta decir en voz alta.
Tercera novela de la serie Vestuario, que se puede leer de forma independiente.
Contenido sexual explícito. Solo para lectores adultos.









