Siete temporadas nadando en calles pegadas. Una décima de diferencia. Y un palmo de distancia que nunca fue casualidad.
Paula Ibarra tiene veintiséis años y una vida ordenada alrededor de una piscina de San Sebastián. Cada mañana, a las seis menos diez, nada en la calle cinco. En la cuatro nada Leire Aramburu: capitana, rival y la única persona a la que le ve la cara cada tres brazadas.
En casa la espera Íñigo. Cuatro años juntos. Le hace la cena, le dobla las camisetas, la recoge cuando llueve y la quiere sin fallar un solo día. Es el hombre más bueno que conoce. Paula nunca se ha parado a comprobar si eso es suficiente, igual que una no se para a comprobar si respira.
Hasta que la Federación anuncia que solo hay dos plazas para el Europeo y son tres nadadoras para conseguirlas.
Hasta que un roce de un segundo en el pasillo del vestuario le quita el sueño.
Hasta que la entrenadora las encierra tres semanas en la misma habitación.
Se encuentran a dos mil trescientos metros de altura con respecto al mar, donde dicen que cuesta respirar.
Pero no va a ser por la altura.
Qué vas a encontrar en Apnea
• Un romance entre dos mujeres contado en primera persona, con la voz de quien descubre a los veintiséis que no sabía lo que era desear.
• Un triángulo sin villanos: un novio que no ha hecho nada mal, una mujer que lleva años callando y otra que no entiende qué le pasa.
• Una tensión que se cuece a fuego lento antes de estallar: miradas, paredes de hotel demasiado finas, normas que duran cinco horas.
• Erotismo explícito, intenso y sin eufemismos, con juego de poder consentido.
• Rivalidad deportiva de verdad: se quieren y se juegan la misma plaza, y ninguna está dispuesta a regalar nada.
• La culpa, la mentira y el miedo a romperle la vida a alguien que te quiere, contados sin excusas.
• Personajes secundarios con vida propia y un humor que aparece cuando más falta&n









