Eva vende flores frente a un hospital de Usera, pero el dinero no alcanza y acaba limpiando cristales en un semáforo del barrio de Salamanca.
Allí se cruza cada mañana con Alejandro Castell, un empresario acostumbrado a conseguir lo que quiere. El primer día la empapa con el limpiaparabrisas. El segundo, la atropella sin querer.
Alejandro intenta arreglarlo con dinero, pero Eva no piensa ponérselo fácil. Y mientras entre los dos empieza a surgir algo que ninguno esperaba, ella también tendrá que lidiar con un padre que aparece justo cuando menos falta le hace.
Una comedia romántica divertida y tierna sobre dos personas muy distintas y un hombre que tendrá que aprender que no todo se consigue con dinero.






