A los dieciséis diseñó su boda con el chico más guapo del instituto. A los treinta y seis se la encargan. La novia es otra.
Logroño, junio de 2026. Vera acaba de abrir su empresa de bodas y tiene la agenda en blanco hasta diciembre.
Entonces llama Sergio Galán, el chico de los rizos al que dedicó un cuaderno entero en 2006.
Se casa en septiembre y quiere que ella le organice la boda.
De Vera solo recuerda que era «la del viaje de fin de curso».
El cuaderno sigue en el trastero de su madre, forrado con papel de estrellas. Dentro: firmas de «Vera de Galán», conversaciones de Messenger impresas en las que él aparece como «Ausente» y una lista titulada «Cosas que tiene que tener mi boda». Primera línea: «Entrar en descapotable. ROJO».
Vera se jura no abrirlo delante de los novios. No le hace falta: se lo sabe de memoria. A los once minutos de reunión, Carla, la novia, está dibujando un dinosaurio en la servilleta. Cuando Vera le describe el descapotable, a Carla le cambia la cara: «Sergio. Rojo».
El único que no se lo traga es Leo, el hermano de la novia: profesor de matemáticas, lápiz detrás de la oreja y una hoja de cálculo para vigilar cada euro.
«Eso no se te acaba de ocurrir», dice sin levantar la vista.
Iban a la misma clase y Vera no se acuerda de él. Su cuaderno, sí: «Leo es un AMARGADO».
Por delante, tres meses de croquetas con nota, fiestas de pueblo, un cine de verano, doscientas mariposas de papel y una charanga que nunca termina a su hora. Y cuanto mejor trabajan juntos Vera y Leo, más le cuesta a ella recordar que esta boda no es la suya.
Una comedia romántica con amigas de las de siempre y alma de película de los dos mil. Incluye las páginas del cuaderno de Vera y una playlist de la época, con una canción para cada capítulo.
Comedia romántica para adultos, con escenas explícitas y final feliz.






