Él sabe guiar a doscientas ovejas. Lo que no sabe es escuchar a una mujer que no piensa hacerse pequeña para caber en su vida.
Adriana Montes, estratega de marca de Madrid, llega a Valdebruna con un encargo de cuatro meses: dar visibilidad a un proyecto de lana impulsado por las mujeres del pueblo. Su plan es trabajar, cobrar y volver a la ciudad con la vida intacta.
Mateo Roldán, pastor de cincuenta años y dueño de todas sus costumbres, conoce cada vereda y cada sonido de su rebaño. También lleva demasiado tiempo confundiendo ayudar con decidir, proteger con controlar y el trabajo invisible de su madre y su hermana con cosas que se hacen solas.
La atracción entre ellos resulta tan inevitable como inoportuna.
Pero cuando las buenas intenciones de Mateo empiezan a borrar la voz de Adriana, ella pone un límite.
Si él quiere aprender a quererla bien, tendrá que cambiar incluso cuando nadie lo mire, sin convertirla en su maestra ni en el premio por portarse mejor.
Entre una oveja que se come los papeles importantes, una feria de lana, familias entrometidas y un pueblo manchego lleno de vida, ambos descubrirán que abrir una cancela no significa decidir por dónde debe pasar el otro.
Una comedia romántica rural cálida, divertida y adulta, con protagonistas maduros, humor cotidiano, ternura y un final feliz ganado a pulso.










