Azucena lleva veintitrés años consiguiendo que su jefe parezca competente. El día que descubre que puede jubilarse, decide que ya ha ordenado bastantes agendas ajenas.
A punto de cumplir sesenta y cinco años, Azucena Robles trabaja como secretaria de dirección en una gran agencia de publicidad de Madrid.
Su jefe, Gonzalo Montalbán, ocupa el despacho por ser hijo del fundador y la trata con esa superioridad que solo poseen quienes jamás han tenido que ganarse el puesto.
Hasta que Azucena se jubila, compra una camper de segunda mano —La Jubilosa— y sale a recorrer las cincuenta provincias españolas por orden alfabético.
La acompañan Nala, una gata con criterio propio; Zuri, un perro blanco de rizos compactos; un armario de gafas de colores y una lengua afilada que convierte cualquier conversación en un peligroso ejercicio de doble sentido.
En cada provincia la espera un hombre, un encuentro inesperado y una nueva versión de sí misma. Azucena quiere viajar, reír, desear y recuperar el tiempo. Enamorarse no figura en el itinerario. Pero el amor tiene la irritante costumbre de no respetar los mapas.
Azucena por orden alfabético es una novela feel good divertida, sensual y luminosa sobre la libertad, el deseo después de los sesenta y la certeza de que nunca es tarde para ponerse la primera de la lista.
Una edición ilustrada con una escena en blanco, negro y grises para cada capítulo.
- Capítulo 63 · Portugal empieza donde quiera 27 jul.
- Capítulo 62 · La provincia número cincuenta 27 jul.
- Capítulo 61 · La frase equivocada 27 jul.
- Capítulo 60 · Quince años 27 jul.
- Capítulo 59 · Un café sin itinerario 27 jul.
- Capítulo 58 · Darío tiene pegamento en las manos 27 jul.
- Capítulo 57 · La casa de una desconocida 27 jul.
- Capítulo 56 · Zaragoza — Sergio señala el centro 27 jul.










