Ella lleva la empresa y no sale en el organigrama. Él la puede ascender o despedir. Y ya se acostaron una vez, antes de saber quién era el otro.

Rocío Berrocal se ganó a pulso el peor puesto con el mejor sueldo posible: coordinadora de calidad, o sea, la que recibe las cuatrocientas quejas mensuales de once hoteles y las arregla llamando por teléfono a gente que le debe favores.

Álvaro Peñalver vendió su empresa a los treinta y tres y volvió al grupo familiar porque lo llamó su abuela.

Él resuelve a las personas con dinero, porque nunca ha sabido hacerlo de otra manera.

Ella no pide nunca nada, porque cree que así no la pueden echar.

Los dos tienen seis meses para reabrir el hotel que fundó la familia. Y una norma de la casa, firmada por él el primer día, que les prohíbe exactamente lo que están haciendo.

Comedia romántica española de oficina, contada en primera persona por los dos, con un jefe millonario que se gana el final aprendiendo a preguntar antes de arreglar, una protagonista que no traga y un grupo de compañeros de trabajo insoportables a los que se acaba queriendo.

Málaga entera de fondo: la Feria de agosto, el terral, el puerto, un hotel cerrado desde hace siete años y la ciudad cortada en Semana Santa.

Si te gustan el tropo de jefe y empleada, los enemigos que se pican con público delante, el humor de oficina española de verdad y el romance contemporáneo picante con final feliz, esta es tu novela.

Novela independiente, con final cerrado. Seis escenas de sexo explícitas. Contenido adulto, +18.

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