Regla uno: nada de besos en público sin avisar.
Nora Quinn necesita este trabajo. Su ex se quedó con el canal de cocina que tenían juntos, los sensores de glucosa de su hermana pequeña cuestan más que su coche y los Portland Ravens le han dado ocho semanas para demostrar que se merece el sueldo.
Beckett Shaw necesita otra historia. Seis segundos de vídeo convirtieron al mejor portero de la liga en el hombre más odiado de Portland, y no piensa explicárselos a nadie.
La idea del club: que salga con él. Nada por escrito. Una ruptura amistosa en abril.
Así que escriben sus propias reglas en una servilleta de cafetería. A la familia no se le miente. Nunca preguntes por el vídeo.
Entonces él empieza a comerse lo que ella cocina. Ella conoce al abuelo que le enseñó a patinar en un estanque helado de Manitoba. Y la *kiss cam* de San Valentín dura nueve segundos en vez de tres.
El trato se acaba en abril. Nadie se lo ha dicho al portero.
Relación falsa. Él gruñón, ella un sol. Él se enamora primero. Una sola cama. Escenas explícitas. Novela independiente de la serie Portland Ravens Hockey.






