Agatha llega a Roma buscando un verano tranquilo. Sin embargo, al llegar a la ciudad, desencadena una experiencia inexplicable que la deja desorientada y con la sensación de haber cruzado una frontera invisible entre lo real y lo imposible.
A partir de ese momento, su percepción comienza a alterarse.
Visiones fragmentadas, sensaciones que no puede justificar y una creciente inquietud la empujan a cuestionar su propia mente…
o algo más. Mientras intenta aferrarse a la normalidad, conoce al que será su grupo durante el resto del verano, y entre ellos, a Lorenzo...
Entre el desconcierto, la atracción por lo desconocido y la sensación de que algo la observa desde un lugar que no logra comprender, Agatha deberá decidir hasta dónde está dispuesta a llegar para entender lo que le está ocurriendo.
Porque cuanto más se acerca a la verdad, más difusa se vuelve la línea entre lo que vive… y lo que vive en ella.






