No era un entrenador. Era un osito gruñón con el corazón blindado.
Gia Russo llega a la mansión Cross fingiendo ser una italiana torpe y desastrosa. Su misión: infiltrarse y vengar a su abuela.
Mateo Reyes tiene un código: no sentir, no dudar, no entregarse. Es el entrenador del Sindicato, un luchador de hielo que solo cree en la disciplina.
Cuando la hermana de su mejor amigo aparece en su gimnasio, Mateo no imagina que detrás de esa sonrisa caótica se esconde una asesina entrenada.
Entre entrenamientos, mentiras y una pasión que quema, Gia y Mateo descubrirán que el caos no se controla: se abraza.
Y que incluso un osito gruñón puede caer rendido ante una italiana con pistola.
"Él creía que el amor era una debilidad. Ella le demostró que era su mayor fortaleza."






