Mencía lleva doce años cayendo por otras mujeres. Es doble de riesgo: se prende fuego, se rompe huesos, sangra de verdad para que una actriz salga ilesa en la pantalla. Nadie aplaude cuando ella salta. Aplauden después, cuando ya se ha quitado el traje ignífugo y la que sale a saludar es otra.
Nerea Villalta es esa otra. Una de las actrices más solicitadas del país, acostumbrada a que el mundo entero calcule cuánto vale su sonrisa. Nunca se había fijado en su doble. Hasta que empieza a preguntarle si le duele.
Lo que nace entre ellas es real, íntimo y completamente imposible: dos mujeres que vienen de mundos que no deberían tocarse, sosteniendo un secreto que a una le cuesta la reputación y a la otra, algo mucho más difícil de recuperar.
Hasta que un accidente en el rodaje y una entrevista de televisión lo cambian todo, y Mencía descubre que hay caídas de las que nadie te avisa.
Lo que nadie vio caer es una historia sobre el amor que no sabe compartir el mérito, sobre la diferencia de clase que ni el deseo consigue borrar del todo, y sobre lo que cuesta, de verdad, hacerse ver.
Un spin-off independiente del universo Koi Froin.








