Ocho meses después de sellar la séptima puerta con su propia sangre, Kim ha aprendido a fingir que todo terminó.

Ha vuelto al trabajo. Ha vuelto a dormir sin comprobar las cerraduras tres veces. Ha vuelto, casi, a ser ella misma.

Pero las puertas no se quedan dormidas. Solo esperan a que alguien vuelva a acercarse lo suficiente.

Cuando una octava puerta —más antigua que las siete que ella misma encerró— empieza a filtrarse hacia el mundo real, Kim descubre que no es una prisión más: es el origen de todo. Y esta vez, no es la elegida para sellarla.

Es la que la está llamando.

Con la ayuda de Arthur, su abuelo y guardián de un secreto de setenta y tres años; de Lucas, marcado por un roce que nunca terminó de curar; y de un grupo de amigos que empiezan a perder, uno a uno, los recuerdos que los hacen quienes son,

Kim tendrá que decidir algo que ninguna puerta anterior le exigió nunca: no cómo cerrar el Umbral, sino qué está dispuesta a convertirse para completarlo.

Tercera y última entrega de la saga de terror que comenzó con "La casa de las voces" y continuó en "La Llave Negra".

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