En la corte de Vael Antir, esconder lo que eres es la única forma de seguir viva.Nieve aprendió de niña a apagar su don de ceniza, ese fuego que reduce a polvo cuanto toca y le arranca un recuerdo por cada uso.
Cada vez que lo emplea pierde un trozo de quién fue, y el gris le sube un poco más por el pelo.Llevar el peor secreto del reino es soportable mientras nadie lo huela. Hasta que llega él.
Theron Drevasil es el mejor cazador de Hieln, el reino rival, y ha venido a Marenthel con una sola orden: encontrar a la criatura que el reino entero teme y entregarla.Un juramento de sangre lo ata a esa misión; romperlo lo mataría.Lo que ninguno de los dos esperaba es que esa criatura sea una doncella de boca afilada y manos frías, y que él, en lugar de delatarla, empiece a querer mirarla entera.
Porque el monstruo que todos buscan es ella.Y Nieve está convencida de que, en cuanto alguien la conozca del todo —cenizas, culpa y todo lo que ha tenido que olvidar para sobrevivir—, huirá o la matará.Mientras la reina madrastra quema el reino para conservar el trono y aprende a no pagar nunca el precio de su propia magia, Nieve tendrá que decidir si bajar la guardia con el enemigo que debía cazarla es el mayor de los riesgos... o el único que merece la pena.
Un enemigo magnético que elige quedarse.Un don que cobra su precio en memoria. Una corte donde un beso puede ser tan letal como una espada.
Romantasy adulta para lectoras de fantasía romántica con enemigos a amantes, magia con coste y una heroína que es a la vez el monstruo y la salvación del reino. Novela independiente con final feliz.






