Existe un club al que pocos pueden pertenecer. Para empezar, hay que ser mujer. Segundo, bruja.
Coraje, nuestro protagonista, deberá desenmascarar a una organización clandestina de wiccas que lleva siglos manejando los hilos del mundo. Eso sí: tendrá que apurarse. Algo vive dentro de él y está empezando a devorarlo.
«Yo no sé cómo terminé involucrado en esta novela. Pero sé que el ataúd de la madre de Coraje está vacío y que lo único que puede salvarnos es el Secreto del Dragón Escondido. Una pista: Tolkien dijo que nunca se puede dejar a un dragón vivo fuera de la ecuación, y tenia razón.»






