"Solo será una vez."
Eso fue lo que Luna se repitió antes de aceptar la propuesta de su marido.
Pero el primer paso hacia lo prohibido siempre es el más fácil.
A medida que el deseo se vuelve adictivo, también lo hacen los secretos, las dudas y una necesidad que amenaza con consumirlo todo.
Porque hay placeres que despiertan el cuerpo...
Y otros que ya nunca abandonan el alma.








