Tiene dos contactos llamados Brad en el móvil.Y no tiene idea de cuál pertenece a cuál.
Brenda Higgins lleva años construyendo exactamente la vida que quería. Treinta años, ejecutiva en Manhattan, un apartamento con vistas a Central Park y un gato con criterio propio. Lo tiene todo, incluida la sensación de control absoluto sobre lo que necesita.
Cuando decide probar una app de citas, lo trata como cualquier otro proyecto: análisis, estrategia, objetivo claro. El candidato existe. Solo hay que encontrarlo.
Esa misma noche, bajo la lluvia, un chico con una caja de libros y el pelo imposible le abre paso en la entrada de su edificio. Se llama Brad. Se muda justo al piso de abajo. Es de esas personas que cita a filósofos griegos en un parque como si fuera lo más normal del mundo.
Uno es la elección obvia. El otro, la que no esperaba.
Ay, Dios, es un Nerd es una comedia romántica sobre una mujer que sabe manejar cualquier situación excepto la de quedarse quieta el tiempo suficiente para escucharse.
Para lectoras que buscan una historia que haga reír, que duela en el momento exacto y que no suelte hasta la última página.






