Un antiguo confidente aparece asesinado en Zaragoza con el nombre de Julio Barral en el bolsillo.
Lo que parece un crimen aislado destapa una vieja red de informadores, favores y silencios que durante años manipuló la justicia desde las sombras.
Mientras los cadáveres se acumulan y el último superviviente lucha por mantenerse con vida, Julio descubre que nunca fue un simple investigador: también formó parte del sistema que ahora intenta destruir. Y alguien lleva décadas esperando el momento de obligarle a enfrentarse a la verdad.
Porque hay secretos que sobreviven a quienes los conocen. Y algunos solo pueden enterrarse con el último confidente.















