Encontrar al señor Darcy era la parte difícil.
O eso creía Claire.
Después de sobrevivir a Tinder, a las citas desastrosas y a todas las expectativas absurdas sobre el amor romántico, Claire Bennet ha conseguido lo improbable: encontrar a Henry.
Ahora solo queda vivir felices para siempre.
El problema es la parte de vivir.
Porque compartir la vida con el hombre adecuado significa descubrir que también viene con una familia, una televisión de sesenta y cinco pulgadas, una preocupante afición por acumular tecnología obsoleta, puros fumados clandestinamente,
opiniones sobre absolutamente todo y un piso entero que se resiste a abandonar.
Y Claire tampoco resulta ser exactamente la heroína sencilla y razonable que ella cree.
Entre mudanzas, sobrinos, clubes secretos, huidas, maletas, inteligencias artificiales domésticas con exceso de iniciativa y una pregunta sobre el matrimonio que nadie parece dispuesto a formular correctamente, Claire descubrirá algo que Jane Austen tuvo la prudencia de no contar:
encontrar al señor Darcy solo es el principio. Luego hay que aprender a vivir con él.
Vivir con el Sr Darcy y otras malas ideas es la continuación de Buscando al Sr Darcy en tiempos de Tinder: una comedia romántica sobre lo que sucede después del «felices para siempre»,
cuando el amor deja de consistir en encontrar a la persona perfecta y empieza a consistir en querer a una persona perfectamente imperfecta.
Porque el amor puede ser maravilloso.
La convivencia ya es otra historia.






