Cádiz —con Nueva Gades— está sufriendo en sus calles el julio más caluroso de las últimas décadas.
Entretanto, la ciudad, convertida en un decorado de cartón piedra por obra y desgracia de un turismo desbocado, sufre una ola de robos desconcertantes en domicilios: sin huellas, sin testigos y sin cerraduras forzadas.
Y cuando nada puede ir a peor, una joven extranjera aparece muerta en una conservera que funciona a medio gas.
Con la comisaría de distrito de Nueva Gades bajo mínimos por las vacaciones estivales, ambas investigaciones recaen sobre las anchas espaldas del subinspector Perico Vélez y del inspector más borde de Cádiz, Brais López.
Pero lo que de inicio son casos separados, empiezan a contaminarse…
Y de fondo, favores viejos, negocios opacos, puertas abiertas con maña y silencios de muerte.
- Epílogo 373 23 sep.
- Capítulo 38 – Víctima y verdugo 357 #3 23 sep.
- Capítulo 38 – Víctima y verdugo 357 #2 23 sep.
- Capítulo 38 – Víctima y verdugo 357 23 sep.
- Capítulo 37 – El dedo acusador 345 #2 23 sep.
- Capítulo 37 – El dedo acusador 345 23 sep.
- Capítulo 36 – Gorilas sin niebla 334 #2 23 sep.
- Capítulo 36 – Gorilas sin niebla 334 23 sep.






