Esmeralda acaba de decir que sí. En la suite de un hotel en Italia, con el anillo en la mano, decide contarle a su prometido lo que nunca compartió con nadie: la historia de dos hombres que amó y que hoy están muertos.
Durante aquellos años oscuros, el fantasma de una mujer la atormentó hasta casi volverla loca.
Ni siquiera la hermana de Esmeralda, versada en saberes ancestrales, lograba comprender qué era aquella presencia ni por qué parecía empeñada en destruir su felicidad.
Mientras Esmeralda luchaba contra una depresión crónica y una relación abusiva marcada por el miedo, un antiguo amor del colegio reapareció para ofrecerle la esperanza de una nueva vida.
Samir era un hombre calmado, atento y capaz de hacerla sentir protegida.
Pero Esmeralda no imaginaba que esa tranquilidad tendría un precio: el acoso de su exnovio, una mudanza y una habitación cerrada con llave.
En una Cartagena de Indias donde antiguas creencias espirituales siguen respirando entre las calles coloniales, Esmeralda descubrirá que algunas deudas sobreviven a la muerte, y que la línea que separa una obsesión de una maldición puede ser muy delgada.






