Carla Domènech sabe que lo peor de una relación no es que te rompan el corazón, sino dejar de reconocerte mientras intentas que funcione.
Por eso aterriza en California dispuesta a recuperar a la mujer que era antes de Hugo.
Su nuevo comienzo, sin embargo, incluye un trabajo temporal en casa de Ares Sutton: arrogante, hermético y empeñado en demostrar que no necesita a nadie. Él quiere que Carla se marche. Ella se niega a dejarse intimidar por un hombre que utiliza el mal humor para esconder todo lo demás.
Pero la convivencia transforma las discusiones en deseo, los silencios en confesiones y cada gesto de cercanía en una tentación.
Carla tendrá que descubrir si puede amar sin volver a perderse.
Ares, si es capaz de permitir que alguien lo elija después del accidente sin convertir el miedo en una razón para herirla.







