Elisheba Salinas es atea, ama la libertad, la independencia y odia la violencia.
Al mismo tiempo es policía, está casada con alguien a quien ya no quiere, tiene dos hijos adolescentes que la ignoran y su nombre, el cual aborrece, significa Juramento de Dios.
Eba es toda una oda a la incoherencia y aunque aún no lo sabe va a despertar pronto.
Lo malo es que las manos que la van a zarandear no lo van a hacer con amor.
Despertar siempre da miedo, pero esta vez va a dar mucho miedo.
Son las doce de la noche de un 25 de diciembre de 2025 y acaban de morir doce personas.
Nada fuera de las estadísticas; ni siquiera sería destacable si no fuese porque las doce han sido asesinadas de manera simultánea.
Son doce y eso es importante, los números son muy importantes, muchísimo.
Es la mano que ejecuta y no ha matado a nadie.
Es la omnipresencia. Es el poder absoluto.
Los ha matado, al mismo tiempo, en todas partes, pero no los ha tocado.






