Me llamo Tessa y me gano la vida dando consejos sobre el amor.
Sí. Yo. La misma que ya no cree en él después de cierto incidente del que prefiero no hablar.
Ejem. Desde entonces, mis respuestas en SOS Corazón han perdido un poco de…
diplomacia, así que mi jefa ha decidido enviarme de vacaciones antes de que traumatice a todas nuestras lectoras.
¿Cuál fue mi plan? Ir al único lugar donde alguna vez creí que el amor era de verdad: la casa del norte donde veraneaba de niña y que llevaba demasiado tiempo sin pisar.
Lo que no esperaba era encontrarme con él.
Herrero. Gruñón. Enorme. Un hombre de manos ásperas, mirada peligrosa y brazos capaces de hacerme olvidar que he jurado mantenerme alejada de los hombres.
Lo malo es que me mira como si supiera más de mí que yo misma y parece decidido a mantenerme lejos.
Él pone distancia. Yo debería agradecérselo.
Y, sin embargo, últimamente tengo la irritante costumbre de querer acortarla.
He venido hasta aquí para encontrar un poco el norte. Pero empiezo a sospechar que mi corazón piensa perderlo por completo.
Todas mis historias son autoconclusivas, así que puedes leerlas en el orden que prefieras… pero no me culpes si terminas necesitándolas todas.






