Nueva York cree que conoce Obscena: un club al que se entra por invitación, al que solo acceden mujeres poderosas, tiene champán caro y demasiados secretos.
Elizabeth Kensington sabe que confiar es quedarse a la intemperie. Por eso blindó el club, a las mujeres que lo habitan y se protegió a sí misma detrás de una frialdad que nadie ha atravesado.
Danielle Sutton fue la periodista a la que todos auguraban un Pulitzer hasta que un artículo le hizo perder la credibilidad. Ahora escribe una columna ridícula mientras siente que se muere por dentro y usa su tiempo libre para averiguar la verdad sobre Obscena.
Una investiga para volver a existir. La otra existe para que ese reportaje no se escriba jamás.







