Irene Castell levantó Trato Humano de la nada: una agencia que contrata personas hablando con personas, sin algoritmos.
Por eso, cuando descubre que el comprador misterioso que está a punto de quedarse con la mitad de su empresa es Adrián Vale, el director de Vale Corp, la compañía que una vez la dejó en la calle, no piensa ceder ni un centímetro.
Para evitar un juicio, firman un acuerdo que no le gusta a ninguno de los dos: noventa días trabajando juntos en las oficinas de ella para ganar el contrato más grande de sus carreras, contratar a dos mil personas para la nueva red de trenes de Altavera.
Y una condición que Adrián no ha aceptado nunca: la última palabra en cada decisión es de Irene.
Ella es orgullosa y no delega nada. Él lo mide todo en números y está acostumbrado a mandar.
Entre discusiones, reuniones hasta la madrugada, los consejos de una reclutadora jubilada que no se deja impresionar por nadie y un teleférico que los obliga a hablar, las mañas se van limando poco a poco.
Hasta que una noche Irene ve algo que parece una traición.
Una comedia romántica limpia, con humor y corazón, sobre el poder, la confianza y elegir entre ganar y quedarse.
Primer libro de la serie Corazones de Altavera.






