La primera noche en el piso de su madre, alguien llama a la puerta.
Es pasada la medianoche. En el rellano espera el presidente de la comunidad, acompañado de un supuesto operario. Dice que puede haber una fuga de gas y necesita entrar.
Entonces el móvil de Inés vibra.
Un número desconocido le ha enviado un mensaje:
NO AbrAS LA PUERTA. ÉL TIENE UNA LLAVE.
No hay ninguna fuga de gas.
Pero alguien ha entrado en el piso antes que ella. Y ha desaparecido una caja de documentos que su madre guardó durante años.
Mientras los vecinos presionan para vender el edificio a una promotora inmobiliaria, Inés descubre que ocho años atrás una mujer murió allí durante un incendio. Un accidente que nadie quiere recordar y sobre el que todos parecen tener algo que ocultar.
Lo más inquietante es que su propia madre sabía mucho más de lo que jamás le contó.
En ese edificio, algunas puertas llevan años cerradas por una razón.
No abras la puerta es un thriller psicológico de suspense doméstico, secretos familiares y mentiras enterradas, donde confiar en la persona equivocada puede tener consecuencias irreversibles.






