Dos jugadoras. Una rivalidad. Y una química imposible de ignorar.
Nerea Salgado sabe cómo jugar al baloncesto. Lleva tres años defendiendo los colores de la Universidad Atalaya y tiene claro lo que quiere: ganar, mejorar y no dejar que nadie se interponga en su camino.
Hasta que aparece Carlota Valdés.
Carlota llega al equipo con talento, seguridad y una elegancia que a Nerea le resulta desesperante. Desde el primer entrenamiento, las dos dejan claro que no están dispuestas a ceder terreno. Compiten por cada balón, cada canasta y cada pequeña victoria.
Pero hay algo que ninguna de las dos sabe cómo defender.
Porque entre provocaciones, piques y desafíos, empiezan a aparecer miradas demasiado largas, roces demasiado intensos y una complicidad que ninguna quiere reconocer.
Cuando una lesión obliga a Nerea a acercarse a Carlota de una manera que ninguna de las dos esperaba, la línea entre rival y compañera comienza a desaparecer.
Y entonces llega la verdadera pregunta:
¿qué ocurre cuando la persona a la que más quieres vencer se convierte, poco a poco, en la persona que más miedo te da perder?
En la pista, Nerea y Carlota saben perfectamente lo que significa hacer un marcaje personal.
Fuera de ella, tendrán que descubrir que hay sentimientos que no se pueden defender, esquivar ni controlar.
Una novela de romance sáfico contemporáneo sobre rivalidad, deporte, amistad, miedo a elegir y el valor de dejar que alguien se acerque.







