Dicen que la vida siempre guarda alguna sorpresa, aunque yo llevaba años convencida de que conmigo había agotado el repertorio.
Me llamo Kyra y, desde que perdí a Álvaro, mi mundo gira alrededor de mi trabajo, de un perro carlino con aspecto de mafioso y del binomio que componen Carmina y Adrián, mi familia por elección, que se empeñan en demostrarme que todavía tengo muchos motivos para sonreír.
Todo cambia cuando Adrián decide revolucionar nuestro pequeño negocio a través de las redes sociales. Lo que nadie espera es que esos directos llamen la atención de Dante Valdieri, un diseñador italiano tan atractivo como acostumbrado a conseguir cuanto se propone.
De pronto, Milán, la alta costura y ciertas mariposas que creía extinguidas ponen mi tranquila existencia patas arriba.
¿El problema? Que enamorarse puede ser mucho más complicado que desfilar sobre unos tacones imposibles.













