Ella juró destruir su imperio. Él juró adueñarse de su alma.Sienna Holt es la fiscal adjunta más implacable de Nueva York. Su misión es clara: enviar a toda la estirpe Binsfeld tras las rejas. Es incorruptible, fría y no tiene precio. O eso creía ella hasta que entró en el Inferno, el casino de alta alcurnia gobernado por Asher Binsfeld, el mismísimo rey de la Lujuria.
Asher no es solo un mafioso con un traje de tres mil dólares y una sonrisa letal; es un depredador que se alimenta de la voluntad humana.
Y desde el momento en que Sienna le ajustó la corbata con rabia en su primer encuentro, él supo que la fiscal no sería un expediente más. Sería su obsesión.
Un año después, la vida de Sienna corre peligro tras la irrupción de un acosador invisible en su hogar. Sin placa, suspendida y con su integridad en ruinas, su único refugio seguro resulta ser el ático de cristal del diablo que juró encadenar.
Bajo las implacables reglas de Asher, la línea entre la protección y la sumisión absoluta comienza a borrarse.






