La última vez que alguien vio a Álex Roldán, estaba vivo. Después, su móvil siguió hablando por él.
Álex desaparece tras una noche de fiesta, una pelea y demasiadas versiones que encajan demasiado bien.
Para algunos, solo es otro chaval metido en problemas.
Para su madre, es una pesadilla.
Para la inspectora Agulló, es algo mucho peor: un caso que alguien parece haber preparado antes de que ella llegara.
Cuando el móvil de Álex vuelve a emitir señal desde un lugar imposible, aparece un vídeo grabado por accidente en un autobús nocturno. La imagen tiembla. La música tapa las voces. Y durante apenas unos segundos, al fondo del pasillo, alguien levanta la cabeza.
Es Álex.
Vivo.
Herido.
Solo.
Desde ese momento, cada pista promete acercar a Agulló al chico desaparecido. Pero quizá esa esperanza sea precisamente la trampa.
Porque tal vez no estén intentando esconder un crimen.
Tal vez solo estén ganando tiempo para terminarlo.
La última llamada es el adictivo segundo caso de la inspectora Agulló: un thriller policíaco con desapariciones, corrupción, tensión a contrarreloj y una Alicante oscura que funciona como un personaje más.
Si disfrutas de los procedimentales policíacos en la línea de Michael Connelly, Dolores Redondo, Carmen Mola o Jo Nesbø, este será tu próximo vicio.






