¿Puede un acto de amor cambiar el rumbo de dos personas?
Isla Morrison, enfermera de atención domiciliaria, dedica sus días a cuidar no solo el cuerpo de sus pacientes, sino también sus corazones.
Cuando recibe la propuesta de trasladarse a las Highlands para atender a una paciente que ha pedido expresamente que sea ella quien la cuide, acepta sin imaginar hasta qué punto esa decisión lo cambiará todo.
Allí conocerá a Ewan Mackenzie. Un hombre reservado, con el corazón roto, marcado por un pasado que sigue teniendo muy presente y con un montón de heridas que no han cicatrizado.
Lo que comienza, en apariencia, como un trabajo más terminará convirtiéndose en una historia donde el dolor, los secretos y los silencios pondrán a ambos frente a verdades capaces de transformarlo todo.
Una novela de segundas oportunidades, culpa, perdón, mentiras, amistad y promesas que dejan huella.
Porque, a veces, el acto de amor más grande no consiste en aferrarse a alguien, sino en dejarlo marchar para que pueda ser feliz.










