Mi suegra me regaló un delantal el día de mi boda. Delante de doscientos invitados.
Victoria Montalbán quería recordarme cuál era mi sitio: el de la hija de una mujer que fregaba escaleras en Logroño. Sonreí y me lo até a la cintura.
Nadie en la bodega sabe que la deuda de treinta millones que está a punto de hundir a los Montalbán la he comprado yo. Ni que soy hija de Tomás Soler, el socio que fundó esta casa y murió en una curva del Ebro la noche que descubrió que le habían robado su mitad con una firma falsa.
Tengo treinta días antes de que vendan la bodega a unos franceses. Tengo una carta de cinco líneas, un anillo y una criada que vio algo en la cocina hace veintisiete años.
Lo único que no entraba en mi plan era enamorarme de verdad de su hijo.
Venganza servida en frío. Amor prohibido con el hijo de la enemiga. Secretos de familia entre los viñedos de La Rioja. Novela autoconclusiva.






