Una noche. Una desconocida. Un secreto que ninguna de las dos podrá olvidar.
Daniela no busca el amor. Después de la peor semana de su vida, solo quiere salir, tomar una copa y olvidarse de todo durante unas horas.
Hasta que ella entra en el bar.
Verónica es mayor. Elegante. Segura de sí misma. Peligrosamente irresistible. Basta una mirada para que todo lo demás deje de existir.
No se dicen casi nada. No hacen preguntas. No intercambian números.
Solo una noche. Una de esas que deberían quedarse guardadas como un recuerdo perfecto… y nada más.
Pero el lunes por la mañana, Daniela descubre que aquella mujer no ha desaparecido de su vida.
Está mucho más cerca de lo que jamás habría imaginado.
Y, a partir de ese instante, mantener las distancias se convierte en una batalla que ninguna de las dos sabe cómo ganar.
Porque Verónica tiene una vida perfectamente construida que no está dispuesta a arriesgar.
Y Daniela empieza a intuir que, detrás de esa mujer controlada e inaccesible, se esconde mucho más de lo que aparenta.
Lo que empezó como una sola noche amenaza con incendiarlo todo.







