Valerie Scott tiene problemas. Muchos problemas.
Valerie Scott está teniendo un mal día. Un día de esos en el que llegas tarde al trabajo, tu novio te llama para exigirte que le compres sus barritas de proteínas como si fuera un asunto de vida o muerte, y derramas café sobre un contrato de cincuenta millones de dólares. Nada fuera de lo normal, vaya.
Y para colmo, la empresa para la que trabaja acaba de ser adquirida por Aston Cavendish, el CEO más intimidante de Nueva York, un hombre tan frío y duro que sus empleados hacen apuestan en secreto sobre si es un robot, un vampiro o simplemente la encarnación del diablo.
Con su perfecto traje de tres piezas, su rostro esculpido como por un artista renacentista y unos ojos que parecen estar conteniendo una tormenta, Aston es la definición misma de jefe insufrible.Perfeccionista, exigente y misterioso, no tolera errores ni debilidades.Mucho menos que su nueva asistente derrame café sobre unos contratos millonarios o que llegue tarde su primer día y, sobre todo, que tenga la molesta costumbre de morderse el labio de abajo cuando está nerviosa.Algo que a Aston le distrae más de lo que le gustaría.
Mientras Valerie intenta sobrevivir a sus exigentes jornadas laborales, preparando café negro con media cucharadita de azúcar y evitando desatar el apocalipsis, debe lidiar con&nb











