Todo monstruo necesita a alguien que lo comprenda. Nunca pensé que sería yo.
Como psicóloga recién titulada, acababa de salir de la universidad convencida de estar preparada para cualquier cosa. Entonces conocí a Axel Morrison: carismático, brillante y el recluso más peligroso de la institución. Un hombre cuyo violento pasado debería haberme hecho saltar todas las alarmas.
Sin embargo, me sentí atraída hacia él. Hacia la oscuridad que habitaba tras esos intensos ojos verdes que parecían traspasar mi fachada profesional hasta alcanzar las sombras que llevo toda la vida negando.
Cada sesión de terapia se convierte en una danza peligrosa. La línea entre doctora y paciente se difumina con cada encuentro. Mientras se supone que debo analizarlo a él, es él quien me desmonta metódicamente, pieza a pieza.
Mis compañeros me advierten y mi formación me grita que mantenga las distancias. Pero la atracción entre nosotros es eléctrica, inevitable y absolutamente prohibida.
Siempre he sido la chica ejemplar, la perfeccionista angustiada desesperada por ayudar a los demás. Ahora estoy arriesgándolo todo —mi carrera, mi libertad, mi cordura— por un hombre que destruye todo lo que toca.
¿Lo más aterrador? A medida que crece su obsesión por mí, crece también la mía por él.
Dicen que todos estamos a una decisión del desastre. Yo ya he tomado la mía. Y estos muros carcelarios ya no protegen al mundo de él, sino que me encierran con mis deseos más oscuros.
Encarcelada es una novela independiente de romance carcelario oscuro con temas delicados que algunos lectores pueden considerar perturbadores. Al principio del libro encontrarás una lista completa de las advertencias de contenido. Esta historia no tiene final abierto y termina con un final feliz para la pareja.













