Nunca hagas tratos con demonios ni con dioses.
Créeme. Yo lo he hecho.
Y nunca terminan bien.
Me han exiliado de Hope City, me han convertido en fugitiva y me han obligado a dejar atrás el único hogar por el que de verdad he luchado. Un momento muy oportuno, la verdad, porque también hice un trato con el mismísimo Thor para viajar al norte y luchar en su guerra.
Así que nada. Vacaciones.
A través de las Badlands. Por Goldfield. Subiendo por la columna vertebral de África. Cruzando el Mediterráneo. Hasta una Europa desgarrada por magia, monstruos y guerra.
Todo porque la Conclave sigue ahí fuera.
La orden secreta que ha manipulado ciudades, desatado horrores y arruinado más vidas de las que puedo contar está por fin a mi alcance. Si tengo la más mínima oportunidad de destruirla, tengo que aprovecharla.
Aunque eso signifique confiar en enemigos.
Aunque signifique arrastrar a las personas que quiero a una guerra que nunca fue nuestra.
Aunque signifique cruzar el In Between y descender a un reino donde la sombra y el vacío se vuelven uno.
Me llamo Kat Drummond. La Última Luz. La Vasija.


















