Desde que los Ajax desaparecieron hace cinco años, todos los veranos de Saint Julien son iguales:
los turistas invaden el pueblo, el calor húmedo se vuelve insoportable y Eleonor Riviere dedica todo su tiempo a contar los días que faltan para que llegue septiembre.
Hasta que ese año aparece un Renault aparcado enfrente de su casa y todo cambia.
Con el regreso de la familia, resurgen las preguntas que habían quedado enterradas y se reabren las heridas que ella creía más que cicatrizadas. Porque Eleonor no quiere respuestas; han tardado tanto en llegar que ni siquiera las necesita.
O al menos eso cree, porque tanto Kylian como Kavan son los únicos capaces de derribar todas las murallas que ha tardado un lustro en levantar.
Y los únicos que pueden lograr que su corazón se ablande antes de que el otoño lleguen y los girasoles del invernadero se marchiten.






