Julieta tiene claro que haría lo que fuera por su hermana.
Aunque nunca se imaginó tener que ir a un hotel y que los hombres le pagaran por pasar la noche a su lado, había que hacer lo necesario para que Melania se recuperara.
Lo que no se esperaba, era encontrarse con el hombre de sus sueños cuando se estrenaba en esa profesión y que se mosqueara cuando le pidió la pasta. Encima que le hacía una rebajilla.









