Valentina Cross ha vivido siempre dentro de un triángulo perfecto: colegio, casa en Salamanca, oficina de su padre en AZCA. Nunca ha hecho cola, nunca ha tenido que preocuparse por el precio de nada, y nunca ha pisado un barrio como Vallecas.
Mateo Rueda lleva tres años sosteniendo su plaza en la universidad con una beca que renueva cada septiembre con el corazón en un puño, dos trabajos, y la certeza de que un solo tropiezo puede arrebatárselo todo.
Un proyecto universitario obligatorio los obliga a colaborar en la rehabilitación de un edificio de vivienda social en Vallecas. Ella cree que es un trámite para su expediente. Él está convencido de que ella desaparecerá en cuanto deje de ser interesante.
Los dos se equivocan.
Entre planos de arquitectura, presupuestos imposibles y una vecina que lleva trece años esperando que alguien la escuche, Valentina y Mateo descubren que Madrid tiene más de una cara, que el amor no entiende de códigos postales, y que a veces hace falta perderlo casi todo para encontrar, por fin,
quién se quiere ser de verdad.
Pero sus familias, sus mundos y las reglas no escritas de la ciudad que los vio nacer tienen otros planes.
Vallecas y Salamanca es el primer libro de la saga Dos Mundos, una historia de amor contemporáneo sobre la distancia que separa dos Madriles distintos, y sobre lo que dos personas están dispuestas a arriesgar para cruzarla.









