¿Qué haces cuando tienes que sonreír junto a la persona que te arruinó la vida?

Marcos Lería lleva quince años cocinando en Cádiz y tres intentando levantar la cabeza. Su restaurante, la Casa del Pirata, son doce mesas, una deuda que no le deja dormir y una reputación que se hundió en sesenta y tres segundos de vídeo. Un vídeo con nombre y apellidos: Alba Nieto.

Alba es influencer, vive de gustar y sabe exactamente lo que cuesta una opinión.

Ahora necesita cerrar una campaña de ocho semanas con la Diputación para salvar su carrera.

La campaña es una ruta gastronómica por Cádiz, y el único restaurante que no puede faltar es el de Marcos, el hombre que no quiere ni verla.

Una firma. Ocho semanas de rodaje, fogones y terrazas. Y un cámara, una prima con la lengua afilada y una community manager vasca que no se calla ni debajo del agua, haciendo de testigos de una guerra que alguno de los dos está perdiendo.

Lo que empieza como una tregua por contrato se vuelve algo que ninguna cláusula puede controlar.

Marcos no debería mirarla así. Alba sabe que enamorarse de él es lo único que no puede permitirse.

Pero hay verdades que no caben en 63 segundos, y cuando la historia verdadera sale a la luz, los dos descubren que el peor enemigo no era el otro.

Si devoras las novelas con estas temáticas, este libro es para ti:

Enemies to lovers: dos personas que se han hecho daño de verdad y tienen que trabajar codo con codo.

Slow burn: la tensión se cocina a fuego lento, sin atajos y con mucha rabia por el camino.

Forced proximity: ocho semanas de rodaje, cocina compartida y cero escapatorias.

Humor gaditano y cuatro voces: Marcos, Alba, su prima Lola e Itziar cuentan la historia en primera persona, y ninguna se corta.

Cádiz de verdad: el Pópulo, las freidurías, el mar y los bares donde el pescado sabe a casa.

Una comedia romántica cocinada a fuego lento, con escenas de intimidad y final feliz

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