¿Y si el peor lunes de tu vida fuera el comienzo de tu mejor historia?
Celia tiene veintinueve años, una paciencia al límite y un trabajo en una tienda de ropa vintage que su jefa insiste en llamar concept store.
Su vida es un desastre perfectamente manejable hasta la mañana en que todo empieza del revés:
un vestido atascado, un taxi cancelado y un desconocido llamado Hugo esperando en la puerta para comprar un vestido con urgencia.
Un encuentro efímero, una pequeña chispa y la promesa silenciosa de no volverse a ver.
O eso creía ella.
Tres semanas después, la tienda consigue el contrato de su vida: vestir una boda de alta sociedad.
El problema no es solo que el hermano de la novia y obseso del control sea el mismísimo Hugo; el verdadero desastre es que el catering del evento corre a cargo de Rodrigo, el exnovio chef que le rompió el corazón a Celia dos años atrás con un denigrante mensaje de audio de cuarenta y tres segundos.
Atrapada durante un mes entre la presión de los preparativos, Celia tendrá que aprender a lidiar con los fantasmas de su antiguo amor mientras descubre que, a veces, para que el mundo no se derrumbe, solo hace falta confiar en la persona que una menos espera.







