Cuando Rebeca se escapa de casa el día de su cumpleaños, no imagina que esto la llevará a abrir las fronteras de su mundo y descubrir la existencia de lugares donde existen los cambiaformas, personas como Víctor, capaces de transformarse.
Además, él no es un chico corriente: es el príncipe de su reino, y tiene prohibido revelar a nadie lo que es capaz de hacer.
Sin embargo, Rebeca traspasará sus defensas, logando que sus sentimientos crezcan sin poder evitarlo, lo que provocará que conocidos y desconocidos luchen por separarlos.
Ambos tendrán que confiar el uno en el otro para derrotar a sus enemigos y salvar todo lo que aman.







