Baltrium (Saga Reinos 1) CAPÍTULO 20 #3
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CAPÍTULO 20 #3

—No vamos a tu casa; ya no. —Víctor lo miró sin comprender y con el rostro lleno de preocupación—. Iremos directamente a Baltrium, nos están esperando.

—¿Quiénes?

—Unos amigos. Vamos, me tendrás que guiar.

—¿Cómo llegaste entonces?

—Un pajarito me dijo que había una chica y pensé que sería útil, y lo ha sido, ¿no crees? Así que vine de Ámsterdam, donde mi tío nos desterró, conseguí encontrarla y aquí estamos. Por cierto, muy buen gusto. Es muy escurridiza, pero me gusta.

—¡Como la toques o le hagas daño, te juro que eres hombre muerto! —Kyle rio, aunque no dijo nada.

Mientras conducía para llegar al sendero por el que se accedía a Baltrium, Víctor no dejaba de pensar en cómo escapar; el glubbit lo había debilitado y, además, Kyle llevaba un arma. Sabía que, si se le presentaba la oportunidad, no dudaría en acabar con él.

Una vez dejaron el coche, Kyle tuvo que guardar el arma, ya que el sendero tenía muchos excursionistas, aunque también jugaba en contra de Víctor porque no podría atacar libremente y escapar.

Maldijo para sus adentros cuando llegaron a la entrada. Se sentaron en una roca cercana simulando recuperar el aliento, mientras pasaba un grupo de excursionistas.

—¡Vamos! —dijo poniéndose en pie y tirando de Víctor—, tu hermano debe de estar deseando verte.

Se le cayó el alma a los pies, ¿Vins estaba con ellos? No podía ser cierto. Kyle lo miró durante un segundo sin comprender su reacción, pero enseguida se dio cuenta a qué se debía la sorpresa de su primo.

—¿No lo sabías? —preguntó regodeándose en la tristeza e incredulidad de Víctor—. No, por tu cara creo que no te habías dado cuenta de la incalculable ayuda que hemos recibido de tu hermano.

Víctor no respondió, no podía imaginar siquiera que Vincent estuviera ayudando a su tío a hacerse con el trono, no era posible.

¿Por qué haría algo así? ¿Por qué traicionaría a su propia familia?

Apenas fue consciente del momento en que atravesaron el dosel de lianas y el rumbo que tomaron sus pasos mientras intentaba pensar en lo que la traición de Vincent significaba para todos.

¿Fue él quien les habló de Rebeca? Lo que había pasado encajaba con las acciones de su primo.

Su llegada a Cartagena, encontrar a Rebeca justo cuando él la había presentado a su familia, saber que ella tenía un teléfono dornia que conectaba directamente con el suyo…

A pesar de ello, Víctor seguía sin aceptar lo que le había revelado Kyle; para creer que Vincent era un traidor, él mismo se lo tendría que decir a la cara.

Cuando volvió a prestar atención, se percató de que se habían alejado demasiado de los puentes que conducían a España y, aunque se había estudiado todas las ubicaciones de los puentes antes de ir a Taera, en esos momentos le resultaba muy difícil pensar y mucho más recordar dónde estaban.

Kyle lo guio muy cerca de la pared de piedra que daba acceso a los puentes, intentando mantenerse oculto por las rocas que los rodeaban; de repente, se detuvo y metió la cabeza entre un par enormes pedruscos que se encontraban bastante juntos y que dejaban una abertura por la que apenas cabía un hombre doblándose por la mitad.

Escuchó lo que parecían ecos de dos voces y, cuando salió estaba sonriendo.

—Ya hemos llegado, está todo preparado.

Cuando terminó de hablar, la roca que tenían delante se movió, haciendo que la entrada fuese más accesible.

—¿Qué es este lugar?

—Tómalo como un hotel; el tiempo que pases aquí dependerá de lo que tarden tus padres en pagar el alojamiento. —Rio por su propia broma y empujó a Víctor a través de las rocas al interior de la cueva.

Su vista tardó un poco en adecuarse a la escasa luz; pero, cuando sus ojos se acostumbraron, pudo comprobar que el interior era amplio.

Había un pasillo que descendía, lo condujo por él y llegaron a una galería en la que habían colocado un par de tabiques a modo de habitáculos privados.

Dentro de cada compartimento había unos catres bastante rudimentarios y, justo encima de ellos, unos grilletes anclados a la pared de piedra.

Víctor miró a ambos lados esperando encontrar a Vincent para preguntarle por qué los había traicionado, pero no lo vio, no se escuchaba nada más aparte de su primo y otro hombre que se les había unido.

Lo reconoció de inmediato. Se trataba de Amadeo, uno de los guardias del interior del castillo. ¿Sería así como Vincent dirigía todo sin que nadie se diera cuenta? No sabía qué pensar, necesitaba respuestas.

—¿Dónde está Vins? Necesito hablar con él.

Amadeo estuvo a punto de contestar, sin embargo, Kyle le hizo una seña y cerró la boca enseguida.

—Quizás más tarde —respondió su primo—. Ahora voy a buscar a mi prima y pedirle que se reúna con nosotros. —Su sonrisa era siniestra y le heló la sangre—. Por casualidad no sabrás dónde puedo encontrarla, ¿no?

Víctor intentó atacar, pero fue en vano, enseguida unos brazos lo detuvieron y sintió cómo algo se le clavaba en el hombro, forcejeó durante unos segundos más, aunque poco a poco la inconsciencia le nubló la vista y perdió el conocimiento.

—No pensaba que Vincent llegaría aquí tan pronto. Krista es muy buena.