Una carta puede tardar setenta y cinco años en llegar. El agua, solo una noche.
Venecia, febrero de 2019. Clara Ibarra vuelve a la laguna con una carta que su bisabuela nunca llegó a enviar. En la pared del dormitorio de Ca’ Ardenti la sal ha vuelto a dibujar una cara. Esta vez es la suya.
Nico Ardenti no le ha pedido que vuelva, pero tampoco se ha movido de su taller.
Mientras Clara restaura el palacio, la casa empieza a enseñar lo que lleva escondiendo desde 1944: un hueco bajo el suelo, una puerta tapiada con vidrio molido y una mujer de casi noventa años que sabe más de lo que ha contado nunca.
En noviembre, las previsiones empiezan a hablar de una marea como la del 66.
Final de la Trilogía de la sal: un thriller gótico, una historia de amor y la noche en que el agua de Venecia vino a reclamar lo que era suyo.






