Iris Valero lo tiene todo bajo control: una carrera brillante, una mente ejecutiva y un miedo secreto a entregarse del todo.
Hasta que Víctor Alday, presidente de Industrias Alday, deja sobre la mesa un contrato de sumisión de doce meses.
Vivir bajo su techo. Trabajar a su lado.
Llevar un collar de plata siempre puesto, dentro y fuera de casa.
Entre reuniones, galas y secretos de pasillo, su entrega se convierte en algo más peligroso que un acuerdo. Porque se puede firmar un plazo. Lo que no se puede firmar es qué pasará cuando llegue.
Romance oscuro y erótico de poder consentido, en el mundo de la alta empresa.
Todo empezó en 24 horas de sumisión.
Contiene escenas de dominación y sumisión entre adultos, con consentimiento.






