Ella fue al evento para contarle sobre el embarazo.

Salió con la prueba positiva todavía en el bolso — y una frase grabada en la memoria.

“Ella es irrelevante.”

Nikos Stavros dijo eso sin pestañear. Ava Petrakis lo escuchó sin que él lo supiera. Y se fue sin mirar atrás.

Ocho meses después, él la encuentra en Lisboa.

Visiblemente embarazada.

Él quiere explicarse. Ella no quiere escuchar. Pero Nikos Stavros no acepta perder — y esta vez tiene pruebas de que la estaba buscando incluso antes de saber del bebé.

La cuestión no es si ella va a perdonarlo.

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