Viena. Un apellido puede abrir todas las puertas. Una deuda puede decidir un matrimonio. Pero nadie puede obligar al corazón a obedecer.
Karl Goldmann ha construido una de las fortunas más respetadas de Viena con una certeza inquebrantable: todo puede ordenarse si se conoce el precio adecuado.
Cuando el conde Nikolaus Klein acude a él ahogado por las deudas, Karl encuentra la oportunidad perfecta para conseguir aquello que el dinero todavía no ha podido comprar a su familia: un nombre aristocrático.
El acuerdo parece impecable.
Johann Goldmann, su primogénito, se casará con Maria Klein.
Hay un único problema.
Johann se niega.
Decidido a no permitir que su padre convierta su vida en una cláusula más de un contrato, abandona Viena antes incluso de conocer a la joven destinada a convertirse en su esposa y se incorpora voluntariamente al servicio militar durante un año.
Maria debería odiarlo.
En cambio, le escribe.
Lo que comienza como una correspondencia marcada por la cortesía, la distancia y una herida difícil de olvidar acaba convirtiéndose, carta tras carta, en algo que ninguno de los dos había previsto.
Mientras Johann descubre a una mujer cuya inteligencia, ternura y dignidad empiezan a ocupar cada rincón de sus pensamientos, Maria conoce al hombre que existe detrás del apellido Goldmann.
Cuando Johann regresa a Viena, ya no vuelve para cumplir el acuerdo de sus padres.
Vuelve enamorado de ella.
Pero algunas decisiones llegan demasiado tarde.
Entre bailes, jardines, cartas, promesas incumplidas y una alta sociedad donde el honor puede pesar más que el deseo, Maria tendrá que descubrir si amar a un hombre significa también poder construir una vida junto a él.
Y cuando otro caballero le ofrezca aquello que Johann nunca supo darle —serenidad, respeto y la libertad de elegir—, el verdadero conflicto dejará de estar entre dos familias.






