—Esta casa es mía en el sentido que importa —continuó—.
Las reglas las pongo yo. Quién me toca, cuándo, cómo.
Quién se queda a dormir. Quién se va. Pero ya no es un juego.
Ya no es solo excitación. Es lo que somos.
Imperfecto. Torcido. Real. Y si alguno de vosotros no puede con el peso… que lo diga ahora.
Algunas fantasías no se viven… se sobreviven.
Cuando Jorge aceptó compartir a Elena, creyó que solo estaba cumpliendo un deseo.
Nunca imaginó que esa decisión lo llevaría al borde de perderlo todo: su matrimonio, su orgullo y la mujer que amaba.
Elena se entregó a la experiencia con una intensidad que ninguno de los dos esperaba.
Lo que empezó como un juego se transformó en algo más profundo, más peligroso y más real.
Había noches de deseo desbordado, de miradas que dolían y de un tercer cuerpo que no debería haber importado tanto.
Hasta que todo se rompió.
Pero el amor verdadero no siempre se rinde a la primera herida.
En el último libro de la saga, Jorge y Elena se enfrentan a las consecuencias de haber cruzado una línea que ya no se puede borrar.
Tendrán que decidir si el deseo que los unió es más fuerte que el daño que causó…
o si todavía hay una forma de volver a elegirse.
Una historia de pasión, celos, redención y segundas oportunidades.
Porque a veces, después de tocar fondo, el final más inesperado es el que te devuelve a casa.
Libro 5 y final.










