¿Y si existiera un lugar al que solo puedes llegar cuando ya no puedes volver atrás?
Lanzarote, 1915. Lily está a punto de casarse con un hombre al que detesta. Atrapada entre una boda que no ha elegido y un destino que otros han decidido por ella, Lily huye.
Entonces aparece Higa: un dios antiguo con forma de chivo, una campanilla al cuello y una manera muy peculiar de ayudar a los humanos. Sin dar demasiadas explicaciones, la guía hasta un umbral entre dos mundos: la Calle de Atrás.
Una calle imposible, habitada por criaturas extraordinarias y regida por reglas implacables.
Allí, cada nuevo habitante hace aparecer su propia tienda.
Y la de Lily es un comercio aparentemente insignificante que esconde un propósito mucho más siniestro.
Pronto tendrá que aprender a convivir con clientes extravagantes, monedas de tiempo, secretos que quizá habría sido mejor dejar enterrados y un gusano con una opinión para todo.
Y con Higa.
Huraño, salvaje, mitad dios y mitad bestia, Higa es todo lo que Lily no debería desear.
Criada entre algodones y reglas estrictas, ella representa todo lo que él ha aprendido a evitar.
Pero en un lugar donde hasta las reglas tienen un alto precio, los opuestos no siempre se repelen: a veces se necesitan.
Porque hay algo que Lily todavía no sabe: Higa no la ha llevado hasta allí por casualidad.
Y quizá la Calle de Atrás no sea simplemente un lugar al que se llega cuando ya no puedes volver atrás.
Quizá sea el lugar donde empiezan a ocurrir todas las cosas que creías imposibles.
Incluso enamorarte de quien nunca deberías.
Una historia de fantasía, misterio y romance, con tintes de cuento oscuro y una atmósfera extraña y luminosa. Una novela sobre escapar, elegir el propio camino y descubrir que, a veces, basta con doblar una esquina para encontrar un mundo mucho más grande de lo que nos habían contado.







