Durante tres minutos al año, un árbol de flores amarillas produce siete frutas imposibles.
En Hollywood, Florida, se dice que el prodigio ocurre cada 4 de julio, mientras la ciudad mira los fuegos artificiales.
Cuando Nicola, director de una biblioteca, encuentra la historia consignada en un antiguo cuaderno botánico, invita a Emilio, técnico en digitalización de fotografías, a comprobarla.
Lo que comienza como la búsqueda de una anomalía se convierte en una relación sostenida por la espera y por aquello que ninguno de los dos sabe todavía cómo nombrar.
A medida que la leyenda se aproxima a la experiencia, también se vuelve más difícil distinguir entre una prueba y el recuerdo de haberla tenido.
Flores amarillas a la distancia de un brazo es una novela corta sobre el amor, la ausencia y lo que permanece cuando el lugar desaparece.






